LA RUTA DE LAS ESPECIES
Narración ficticia proc.9
Era un lugar en el mar, por donde navegaban los barcos cargados de mercancías muy valiosas y desconocidas: oro, plata, animales muy extraños jamás vistos en las tierras europeas; monos de tres colas, caballos con un cuerno en la frente; Gente muy sabia y sobre todo lugares muy hermosos; la ruta atravesaba desde Inglaterra, Portugal, España, hasta el norte de Egipto; continuando con China, India y Japón.
Se atravesaba todo el mar mediterráneo. Cuentan muchos marinos, que cruzar estos mares era muy peligroso, si no tenias el conocimiento de navegación y principalmente un libro mágico, “Los viajes del Mar de Polo a Polo” en el cual estaban descritas las rutas que deberían seguir los navegantes para llegar a las tierras misteriosas; donde estaban escondidas todas esas riquezas.
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| Lugar de abastesimiento de viveres |
Se dice que en una parte de la ruta, los marinos deberían tapar sus oídos con cera para no escuchar el canto de las sirenas, ya que estas podían perderlos con su canto; cuentan que era un canto celestial muy dulce que empalagaba a los marinos y estos seguían el canto haciéndolos perderse por la inmensidad del mar. En este libro que por cierto todos los comerciantes marinos querían tener una copia y pagaban grandes cantidades de dinero por obtener uno; en él se detallan los lugares donde podrías comercializar y en cuales no, donde era el lugar preferido de los piratas para asaltar las naves cargadas de valiosos tesoros; donde deberían descansar o comprar comida y agua para continuar su viaje, era un libro muy apreciado por los navegantes de esos tiempos.
Hubo muchos productos que se conocieron en esos viajes y uno de los principales fueron las especias que eran plantas y semillas: pimienta, clavo, anís, mostaza y cardamomo, sal orégano, tomillo, etc. La gente compraba esos productos muy valiosos por que según ellos curaban muchas enfermedades y le daban un sabor muy rico a la comida, otros consumían mucha pimienta negra para ponerse morenos y otros pimienta blanca para blanquearse un poco más, el anís para ser más feliz, etc. Todo iba de maravilla, todo lo que compraban para vender se vendía, y mucha gente empezó a volverse rica, esto ocasiono grandes envidias y se sucintaron grandes guerras como quien dice “se rompió la taza cada quien para su casa “ la ruta de las especias se cerró y tuvieron que buscar otros caninos para comercializar; unos se fueron a buscar nuevas rutas para el norte, otros para el sur y otros se perdieron y como dice el dicho “de lo perdido lo aparecido” los españoles descubrieron América.
"El hombre que no mira hacia su pasado, esta condenado a repetirlo"
Humberto Martinez Peralta.

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